7ª Degustación de los Niveles de Conciencia
"Lo que comúnmente considera el hombre como conciencia
de sí mismo, en efecto, no es más que la identificación mental de su YO con un
determinado estado o contenido de la conciencia- idea, emoción, impulso, etc.-
desde el cual contempla otro estado o contenido de conciencia de sí
mismo." ANTONIO BLAY
¿Qué día no es intenso? Se me ocurre pensar que la
intensidad no viene tanto de la situación, sino de un surgimiento repentino de
adentro.
¿Quiénes somos? Nunca contestaré acertadamente esta
pregunta. Por eso me gusta, porque me provoca tal sensación de desconocimiento
que parece como si nunca haya pisado suelo; porque creo en el misterio como
fondo de vida, mientras una figura inquieta corretea bailando las aguas que
salpica del sudor...
Una figura alegre que de pronto recuerda su remoto pasado
tan vívidamente, que el corazón del mismo obtiene la oportunidad de dar una
sístole tan vigorosa que su mente se desconecta; inyección de brío líquido que
provoca déjà Vus ("Ya Vistos o ya vividos"); señales que indican el
futuro que viene trotando, como un libre caballo. El viento se acerca y aún no
ha llegado, pero puede sentirlo, pues la melena se sacude ya que la figura
baila hasta plantar las semillas del secreto que llevaba guardado en la cajita
oculta. No se encuentra en ninguna parte y en ningún tiempo.
¿Qué es esta cajita? La figura decidió cerrarla, sólo él
puede abrirla. Dentro hay algo que se volvió secreto cuando olvidó quién era, y
sin embargo, sabe que es sólo un susurro. Susurros que se acercan y aún no han
llegado con el viento tras de sí.
La figura se encuentra en un fondo, y sólo es figura si la
atención está centrada en ella. Pero la figura es parte del fondo, sin ella, no
sería, sin ella, no existiría ni su contorno... Entonces la figura y el fondo
son los mismo, y por lo tanto nunca hubo ni figura ni fondo...
Si por alguna razón, la figura llegase a creer que existe
como separada de un fondo, ¿cómo podría ser esto posible sabiendo que no está
separada de nada?. Se crea la ilusión de que sí es como ella piensa. Todo lo
que cree a partir de esta premisa "yo existo separado de" será una
manera sutil de engañarse. Posiblemente un día la imagen completa se perderá o
borrará y la figura volverá a su pintor, suponiendo que "el creador"
sea un pintor.
El pintor piensa y a través de su pensamiento crea, y en su
obra se podrán contemplar efectos directos de su pensar. Algunos de los
pensamientos tendrán que ver con la relación y la historia que se inventa para
cada figura, pero esta historia no es la pintura que se proyectó, pues otra
persona podría imaginar otra historia totalmente diferente. De manera que, la
figura, ¿dónde queda?...
¿Quién observa la figura?¿Quién genera los pensamientos de
la figura?¿Qué puede hacer ella?¿Qué no puede hacer?
Figura.- ¿Quién soy yo?... ¿Hay alguien ahí?
Pintor.- Sí
Figura.-¿Quién es?
Pintor.- Un pintor
Figura.- ¿Sabrías contestar quién soy yo?
Pintor.-Pues... eres un personaje que acabo de crear
Figura.-¿Me podrías matizar un poco más lo que acabas de
decir? Es que me he quedado igual, lo siento.
Pintor.- mmm... No sé qué más decirte, he pensado en muchas
posibilidades, cada vez se me ocurren más, y la verdad que ahora que lo pienso,
sería muy difícil "definir" quién eres. No sé si me entiendes.
Figura.- Ya... si entiendo. Bueno, y ¿sabrías decirme quién
eres tú? a lo mejor así puedo sacar yo algo en claro.
Pintor.- Joder. Me llamo ------- y estoy casado con una mujer hermosa que está
precisamente escribiendo una historia sobre el autoconocimiento, y sin perderme
en historias pasajeras, reconozco que hablando con ella he llegado a veces a la
conclusión de que quién realmente soy yo no tiene nada que ver ni con los
pensamientos, ni con las emociones, ni con el cuerpo, ni con lo externo a mí...
Más o menos como que me incita a que me cuestione yo mismo y que en algún
momento podré comprender aquello que no se puede comprender con palabras. Pero,
gracias, porque los días pasan y yo sigo aquí "creando" cosas sin
cuestionar nada su procedencia o su significado; llegas tú ahora, que por
cierto no tienes un nombre común asignado, no sé si lo haré, pero tampoco
tienes mucha forma, y me estás ayudando a darme cuenta de que no sé nada sobre
mí. En verdad, lo siento, porque no te puedo satisfacer la curiosidad de saber
quién eres, porque ni tu creador lo sabe de sí mismo.
Figura.- Oye, algo se me está ocurriendo.
Pintor.- Cuéntame.
Figura.- Si yo tengo un creador, que eres tú... ¿No es
probable que tú también tengas alguien que te creó?
Pintor.-¡Oh! ¡No mames!
Figura.- ¿Qué?
Pintor.- ¡No creo en Dios! ¡Soy artista pero no un bobo!
Figura.- ¡Pero qué cosas dices! ¿Acaso crees que yo por
creer en que alguien podría haberme creado me hace tonto? ¿Cuántos de tus
personajes se han dado cuenta?
Pintor.- Pero no es lo mismo.
Figura.- Tú tampoco eres tonto, sería bueno que te lo
cuestionaras, pues si hay alguien que te creó, qué pierdes en preguntarle si
ahí está. No sé, a mí se me hizo muy natural preguntar, como si nadie me
contestara, me da igual, no esperaba una respuesta. Por lo menos reconoce que
has creado un personaje inteligente que delibera quién es y de dónde viene...
te veo lo suficientemente centrado, después de conocerte un poco, para saber
que también sabes a dónde voy. ¿No?
Pintor.- Sí, claro.
Figura.- ¿A dónde? ¿A la basura?
Pintor.-¡No!... O sea, sí, pero como a mí también me tendrá
que suceder, algún día moriré.
Figura.- ¿Y qué será de mi cuando me muera?
Pintor.- Pues seguirás en mi mente.
Figura.- Vale, me quedo tranquilo. En realidad, no muero,
sólo me transformo.
Pintor.- Es una perspectiva interesante. Lo entiendo.
Figura.- ¿No te he dicho que has creado algo inteligente?. Y si yo soy inteligente, es que mi creador
también lo es. Si me intereso por saber quién soy, es porque en el fondo, mi
creador también tiene ese interés. Todo lo que soy yo, lo eres tú. Y todo lo
que eres tú, sólo lo podrás descubrir tú mismo. Cuando lo consigas, espero
seguir indeleble en este cuadro. Mientras me podrías pintar una figura de
compañer@. Que sea inteligente también, por favor.... y una...
Pintor.- Ya sé por dónde vas, déjame decirte que claro que
me has dejado reflexionando, y que no sé si será hoy o cuándo, pero en algún
momento, pues mi mujer ya me lo dice, voy a preguntar a "ese extraño
ser" que eventualmente me creó, quién soy yo. Además no sé cómo hacerlo,
¿tú cómo lo hiciste?.
Figura.- Simplemente pregunté. Tenía el deseo de hacerlo y
me salió del alma. Oye, ¿Tengo alma?.
Pintor.- No lo sé, supongo que volvemos a lo de antes. Tu
alma vendría de la mía, a si que tendría que tratar de conocer mi alma para
dejarte claras las cosas.
[...]
Figura.- ¿Qué haces?
Pintor.- Pensar.
Figura.- ¿En qué?
Pintor.- En muchas cosas.
Figura.- ¿¡En qué en concreto!?
Pintor.- ¡Qué pesado! si sé que serías así por ser
inteligente te dejo tonto perdido...
Figura.- jajajaja
Pintor.- jajajajaj... de verdad... Pensaba en lo de la
pregunta.
Figura.- Ya sé que pensabas en eso.
Pintor.- ¿Cómo?
Figura.- Si yo vengo de tus pensamientos, no es muy
complicado saber qué piensas.
Pintor.- Entonces... déjame adivinar... Si yo vengo de los
pensamientos de ese creador, entonces ¿también sé lo que piensa y lo que va a
suceder?
Figura.-No lo sé macho. Primero pregunta, y luego me
cuentas.
Pintor.- Venga, vale... ¿Pregunto y ya?
Figura.- ¡Sí!
Pintor.- ¿Pero pregunto así a ningún sitio, al aire?¿Tengo
que poner las manos de alguna manera?¿Dejar la mente en blanco y luego preguntar?
Es que mi mujer habla mucho de estos temas y las técnicas para conectarse...
Figura.-¡Cómo tú quieras! Estoy ansioso, por favor, que
comience la audición.
Pintor.- Vale.
Pintor.-¿Quién soy yo?... ¿Hay alguien ahí?..............



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