Bueno, habría muchas maneras, y por maneras, mejor la de estar pendientes y atentos. A ver si mis huevos están ya podridos.
Eso sí, una de las más eficientes, porque es observar directamente "La Creación natural" y "el mayor reflejo del ser Humano de su propio estado", es la de Observar a los Niños.
Esos diminutos seres de ojos enormes que vienen puros y limpios, son los que reciben nuestro amor, porque sin él se mueren. Pues en ellos, y en todo, veremos qué amor estamos insuflando. Nuestros hijos, tremendamente violentos o con gustos por las armas y las películas de Guerra o intensamente tímidos en una bocanada hacia el autismo. Estos son los opuestos que podemos mencionar, como si se tratase de seres demasiado activos y seres demasiado pasivos; pero es obvio que la vida y la circunstancia otorga la singularidad de que los niños sean únicos, y de que manifiesten mezclas de estas dos esencias.
O podríamos, antes de observar a los niños, observarnos a nosotros mismos.
O Todo a la vez, ya que no hay mucha diferencia entre lo que nuestro niño recibió cuando "fuimos pequeños", y lo que estaremos dando a los nuevos.
Pero yo entiendo que la nueva Armada de bebés está por derribar las estructuras construidas de polvo del tiempo; queramos o no, sé que pronto nos estarán dando clases otra vez, estos nuevos niños, de lo que es más natural en la vida; queramos o no, sé que todos queremos una Verdadera actualización de nuestras creencias, porque que nos aferremos tanto a lo que creemos ser, nos da la mejor señal, de que todavía no estamos seguros de lo que somos.
Nos da miedo comprender que nuestros pensamientos son tan poderosos como el primer pensamiento que creó el Universo: ¿Qué estoy pensando normalmente?.
A veces cuando escribo, no me gustaría sentir que lo hago para dar una lección a los que están leyendo. Sólo siento que lo que estoy diciendo es lo más auténtico que a veces escribo, porque estar con tanto niño a mi alrededor, es como agarrar una pistola para dispararme en toda la frente, y disparar sólo un dispositivo del arma que acciona una palanca que expulsa una flor que se abre.
!Estoy harto de la vida¡ y la vida me da una bella flor.
Estoy tan vivo como la vida, y la vida me abraza con su amor.
Y profundamente, en las veredas oscuras de la mente
me encuentro cada noche con algún ruiseñor
y serenamente, mientras las olas del sufrir arrecian fuerte
salto al mar y en el abismo me transformo en un Sireno
y originariamente, los espejos de la locura rítmica
me hablan de qué tan cuerdo he vivido yo, tú.
Dentro del color, como si fuera la luz del Arco Iris
en un día espontáneo de lluvia repentina, refrescante,
retratando la maravilla apertura del cielo en un cuadro.
El arte de verme en las cosas.
El arte de que las cosas vengan de mi corazón.
I feel... (Ik voel, ik voel, wat jij niet voelt...) from Elsbeth van Noppen on Vimeo.